martes, 15 de junio de 2010

Gata de noche

En las noches,
cuando la Luna
es la soprano
de la ópera
que se ejecuta
con las luces del cielo,
una gata de noche,
hecha con las historias
que no quieren dormir,
sale a reinar
por el país de los tejados,
y me hace cosquillas
cuando, en silencio,
me comienza a caminar.

El mundo se hace
una alfombra
de edificios durmientes,
y en él, la Gata nocturna,
se asoma a la ventana
desde la que todo se ve,
y me mira y remira,
universal,
y con sus pasos escribe
pisadas sin letras,
que se leen
bajo el farol del silencio,
y mueve el hocico
para reclamar un beso,
y se lame
las patas a rayas,
y se tuerce la Luna,
en la altura,
para poderla mirar.

No tiene importancia
que, en el suelo,
nazcan las flores
del tedio sin remedio,
ni que se invente
una nueva vacuna
contra la felicidad,
porque en esas noches,
en mis noches
sin tiempo,
la Gata usa su cuerpo,
y me dicta
las palabras exactas
que caben en la mirada,
las que duermen
junto al viento
que sopla con vistas al mar.


"Gata de noche"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.

6 comentarios:

Lala dijo...

Qué ternura de poema. Es precioso, Chus. Besos

Anónimo dijo...

Yo quiero que me escriban cosas así.

Anónimo dijo...

WoWww bobis, la niña gata estará pletórica! Yo tb quiero uno así!!

Miguel Bueno dijo...

Somos hijos de nuestro tiempo, y queda mejor en tí que en nuestro Sabina.
Quizás alguna noche de gatos perdidos, la oiremos al runrún de la brisa, bajo cualquier farola apagada y ya nadie recuerde a un tal Chus, el que andaba sobre los tejados fisgando por los tragaluces.

Expresiones
Piedra

Belle dijo...

Me lo llevo, Chus. Se siente.

Enfero Carulo dijo...

Pos yo no comment porque se me verá la babilla al cerrar la boca ¡María, devuélvelo que lo quiero leer otra vez! Ta chiquilla...