lunes, 19 de enero de 2009

Desde Madrid a La Habana

Eras la mezcla perfecta,
a partes iguales,
entre mis necesidades
y mis miedos necesarios,
el vértigo del salto al suelo
sin la seguridad de una red,
y es que me naciste
desde el mismo
corazón de los sueños,
y me asomé,
para verte pasar,
por la sombra colonial
de los balcones de La Habana,
caminabas con el ritmo
de las tardes sin urgencia,
regalabas besos espirales,
como el blanco humo habano
de las calles de la revolución.

Corrí detrás de tus pasos,
para poderte llevar
hasta donde el horizonte
se hizo amante de la Luna,
y es que me circulaste
por las mil casualidades,
te convertiste en la pulsera
de mi cadena perpetua,
y tenerte, o no tenerte,
pasó a ser un algo secundario,
porque te inventaba
a mi modo cuando no estabas,
me ayudaban los recuerdos,
y el divino pecado capital
que predicaban tus caderas.

Nos dijeron desde los muros
que siempre seríamos victoria,
me dejaste creer
que no habría montañas
con abismos imposibles,
y me dibujaste, en una noche,
todas las sábanas del verano,
y fuimos tan libres en tu alcoba,
que la hicimos cárcel elegida,
y universo cóncavo,
habitado por una figura
hecha con las formas de los dos.


"Desde Madrid a La Habana"
© El país de los tejados. chus alonso díaz-toledo.

5 comentarios:

Lara dijo...

Me encanta.
Besos Chus

bajamar dijo...

me recordó la canción ¨sabanas blancas¨ un poco.
es muy lindo tu texto, el último parrafo es bellisimo...como dibujar la utopía que iba más allá del amor..o era el amor eso, eso, así, uno creía...lindisimo

saludos

Raquel dijo...

Flaco, el poemita me trajó una sonrisa a la boca, estoy de acuerdo con Lara y bajamar, es bellísimo, y con ese toquecito utópico que vos das a toda la vida.
Lindo el poema, Flaco, tenés muchos besos ganados con él.

Bambo dijo...

Leerlo y leerlo y volver a leerlo, Chus.

No se puede hacer otra cosa.

Bueno, sí: sentirlo. Sentirlo tan adentro que una llega a pensar que en verdad existen palabras mágicas que suenan a declaraciones de Vida, con un amor eterno esperando.

Anónimo dijo...

Pokita Kosa, que de Pokito no tienes nada tio...eres grande, tan grande que el mundo te queda chico...
abrazo desde el sur...

Mara-villa