miércoles, 7 de enero de 2009

Cines de verano

Él se acostumbró
a ponerse de puntillas
para poderla ver,
adoptó aquella postura
como algo natural,
aunque siempre
terminaban por dolerle
las puntas de los dedos,
de los sueños de los pies.

Dejó que su cuerpo
fuese más cierto
que la propia verdad,
en sus cálculos
no cabían los intereses
que se pueden cifrar,
no tenía balanza
para pesar pros, y contras,
simplemente creyó
que ella sería una vez real,
y puso sobre un papel
una hora escrita en rojo,
y crecieron cuentos de moho
en el lugar de las citas,
y se apagaron las farolas
de las calles en vela,
junto a un solitario, y viejo,
sombrero negro de jazz,
amante de los cines de verano.

"Cines de verano"
© El país de los tejados. chus alonso díaz-toledo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta muchísimo cuando tus poemas dicen jazz, y me gusta cuando tú haces jazz. Un beso y feliz año, Chus.

-rkl-

Ángela dijo...

Es un poema lleno de guiños preciosos, como vos.
Besos y feliz año Chusito

bajamar dijo...

No sé por qué con esto de "cines de verano" me da por imaginar esos cines itinerantes que visitan las zonas rurales con pantallas gigantes debajo del cielo...y me gusta :) tu poéma tan lleno de imagenes, muy lindo

saludos

pecapié in the streets dijo...

Es bonito y triste, me gusta mucho: .."y se apagaron las farolas de las calles en vela..."

besos bambino

Instantes ~ Fugaces dijo...

Ahora me pasaré muy seguido por aquí, de verdad amé lo que escribes, es como revitalizante volver a leer cosas así, hasta me inspiran.


Una suerte haber caido por estos rincones.


Adieu!



(: