lunes, 18 de octubre de 2010

Antropología nocturna

Se entretiene la noche
con un nudo de viento,
y la conciencia se clava
en la inconsciencia, sin pensar,
soledad doble con hielo,
en vuelos circulares
dentro de un vaso de barra de bar.

Abrazo de la locura a la cordura,
animales devotos de la orden
sacrílega de "Los Suelos sin Pies",
filósofos del silencio compartido,
antropología en paro y desamparo,
sabios immediatos del momento,
que desconocen la certeza,
realeza de la república de la pobreza
donde se destiñen las banderas,
y a pocos metros,
la verdad se jacta de ellos
recordando que el día
está a la espera de la luz.

Ahora no busques otra razón,
ahora, que se puede rozar el tiempo,
no busques otra razón más allá
de los encuentros furtivos
que reniegan de la existencia
de cualquier tipo de dios,
y deja que se denuden
los pies que caminan a rayas
para que los gorros
tengan ideas de lana,
y que las ganas sean del mismo
color que tiene el sabor,
cuando circula por el camino de la piel.


"Antropología nocturna"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo

4 comentarios:

L.G.M. dijo...

Poesía muy tuya, Chus, tus versos son como el "txirimiri": calan hasta el alma sin grandes ornamentos.
Eso es un don, mi respetado amigo, un don que se desprende desde tu propia persona hasta tus versos.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo, un poema Chus muy Chus. Me encanta leerte, niño de ojos grandes.
BESOS



-rkl-

Miguel Bueno dijo...

Abrazo la locura y busco la razón de cerrar circulos sobre tus versos.
Quizás el día que aprenda a caminar en silencio tras tus pasos, consiga atrapar un verso furtivo.

Expresiones
Piedra

Álvaro dijo...

Mi querido amigo, lo primero que quiero decirle es que el título del poema anuncia lo que llega después, y después llega un país de versos al servicio de la realidad. Usted cuenta la realidad con una belleza personalmente suya, sus letras son capaces de hacer que la derrota sea hermosa, el fracaso lo convierte en triunfo, y todo esto lo consigue porque sus letras son fieles a su pensamiento, y a su modo de vivir la vida. Es una suerte contarme entre sus amigos, créame, usted es un poeta que no sabe despojarse de la poesía, así la vive, la bebe, la gasta para renovarla de los pies a la cabeza, algo que está solamente al alcance de unos pocos elegidos.

Un abrazo, y como siempre, mi admiración por su obra, pero sobre todo por usted.