domingo, 31 de enero de 2010

Motivos para los versos

Me escocía tu ausencia
como si fueses alcohol
inyectado en las venas,
por eso te quiero a diario,
y que no termines aquí
como si fueses una medida,
o la fecha de mi caducidad.

No puedo usar mis metáforas
cuando te alejas,
no quieren verte maquillada
con la distancia en tu rostro,
por eso me ofrezco
con sonrisas de agua perenne,
y como el inquilino de tu alma
que te alborota la cama,
así seremos para no perdernos
entre los pliegues del tiempo,
para que siempre seas la vida
donde crecen mis palabras,
porque fuera de ti
sólo hay silencio indecente,
silencio de ruido asesino
que mata cuando te imita la voz.


Fragmento del poemario:
"A la sombra de Irati (palabras para las hojas de un árbol)"
- versos: del 8998 al 9030 -
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo. 2008.

jueves, 7 de enero de 2010

Ecos y versos

El paisaje te llevó hasta
sus granos de arena,
allí donde el silencio
se queda quieto,
sin murmullo,
rotundamente callado,
inmerso en su propio yo,
y compruebas tus manos,
en ellas hay pequeños
pedazos de espejos rotos,
reflejos borrosos
sin señales de sal,
y buscas pasos
que se asemejen
a otras huellas del camino,
y los conviertes en algo,
mientras juegas con todo,
como si buscases
encontrarte en la nada,
como si no tuvieses
suficiente con las olas
que danzan el baile del mar.

Comprueba el pulso
que relata el viento,
busca en su ritmo,
en su latido profundo,
deja que la esquina
sea la que te cuente
los cuentos de luz naranja,
y que en tus labios
se muerda la sinceridad
que separó la distancia,
así conocerás el sabor
que olvidaste en un viejo bar,
junto a un montón de notas
tiradas sobre un pentagrama,
y a una foto agrietada,
y sin noticias de fecha,
vestida de blanco y negro,
dentro de un vaso de cristal.
 
"Ecos y versos"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Necesidad terrenal

Es mejor callar, para saber
comprender porqué la tierra,
con los pasos del tiempo,
se vuelve suelo de arena,
así pude entender
las promesas invisibles
que dejó el viento,
sobre sus granos inmóviles,
granos convertidos en lienzo
para el recuerdo,
y el recuerdo se adapta
a sus propias formas,
sobrevolando, convertido en sombra,
por el cuarzo diminuto de la piel.

Nombras un mundo azul,
y sin embargo,
eres la memoria humilde
del verbo de las rocas,
y el manto bordado
con el hilo de las grietas,
que regala sus entrañas
para la punzada vital de la raíz,
tú, que estás a los pies de la luna,
y que le sirves de cuna
a los charcos perdidos de abril,
eres la voz de los montes
que desigualan el horizonte,
y provocas el principio del camino,
y te escribes en la cara manchada
de un niño que huye de la soledad.


"Necesidad terrenal"
© El País de los Tejados. Cambalache. chus alonso díaz-toledo.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Recuerdos en la esquina

No sé si es por la imagen
de los papeles
desahuciados de la mesa,
esos que se arrugan
día a día, en una esquina,
después de usar su voz
para que sean ecos
de pensamientos,
y que se quedan
pegados al tiempo,
apoderándose
por un instante de él,
de todo lo que lo envuelve,
y todo lo que contiene.

Porque esos papeles
arrugados tienen
una intimidatoria propiedad,
el aire, que recorre
sus pliegues,
resbala por las aristas
de la fibra vegetal,
y asfixia los pulmones
que respiran
del viento del olvido,
y el papel vuelve a gritar
su tinta de memoria,
y una dulce decadencia
se impone a cualquier artículo
de la ley de la gravedad.

Entonces el sur se vuelve
un pedazo de norte,
y el norte se quiebra
bajo las ramas secas
de un bosque infinitesimal,
y el este sigue alejado
de los planes del oeste,
y en el oeste no dejan
a los indios vivir en paz.
 
"Recuerdos en la esquina"
© Cambalache. El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

A la sombra de Irati

Has vuelto a hacerte en mí,
después de tanto tiempo,
como se deshace la sal
que hace marinera al agua,
con la suavidad de la noche,
que se degrada en el alba
hasta donde los colores
comienzan a ser un día,
así volviste, sin ruidos,
como le llega el rocío
a la sed del amanecer.

Igual que le pasa al viento
cuando vuela sobre la jara,
y se enreda en sus formas,
y queda pegado a ellas,
a la fe del aroma
escrito en sus verdes hojas,
así me ocupas de ti,
como tiempo dentro del tiempo,
como calor que prende al calor,
así te dice mi boca
cuando te recobra en su aliento,
así brotas, tan necesaria,
para que tenga sonido mi voz.


Fragmento del poemario:"A la sombra de Irati "(palabras para las hojas de un árbol)
-versos: del 2932 al 2955 -
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo. 2008.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Por hacer

A lo lejos se intuye la noche,
se escuchan palabras
que llegan desde el horizonte,
apenas tienen cuerpo,
son golpes de voz imposibles,
discursos en blanco
que olvidaron sus huellas
en el pasado, constante,
de un viaje hacia
la tierra de la eternidad.

Noto el sabor que tuvo la piel,
alimento esa sensación
de las memorias caníbales,
mientras intento escapar
del implacable sonido
que se levanta como si fuese
una muralla descomunal,
y tú, con tus colgantes
de mercadillo en viernes,
sigues estando presente
entre los gritos de la multitud.

"Por hacer"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.

http://pokitochus.blogia.com

lunes, 16 de noviembre de 2009

Teorías y prácticas

Había aprendido que la tierra
tiene el alma atada al lugar,
y que no siempre retiene
la vida de las raíces
de los árboles que la pueblan,
también supo que hay un sur,
que está al norte del sur,
en el que la luz es ciega
cuando se apaga el tiempo,
y el agua se vuelve barro,
y el barro es destierro seco,
y el destierro forma una forma,
y la forma tiene la misma voz.

Aprendió que para casi todo
existe una primera vez,
y que el último momento
no tiene que ser el definitivo,
convivió con el placer
de la muerte en sus venas,
y con el dolor que la vida
le arañaba de los poros de la piel,
por eso quiso una caja de lata
para guardar el deseo,
y un egoísmo desmontable
para escapar del amor,
y dejó de leer a diario en el cielo,
y escribió un jeroglífico entero
con los rayos bastardos del sol.

"Teorías y prácticas"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.

http://pokitochus.blogia.com/

domingo, 1 de noviembre de 2009

Dimensiones y moléculas

I- ESPACIO
Cambia la textura de la luz,
ahora es más densa,
fíjate cómo se extiende
sobre cada objeto,
sobre cada forma existente,
el universo es permeable
a su discurso esclarecedor,
y aquí, bajo la inmensidad
del resultado del tiempo,
dos razones olvidadas
marcan la frontera del suelo.
 

II- TIEMPO
Como un pensamiento atado,
o una ventana sin horizonte,
así discurren las sombras
que susurran, sus formas,
contra las paredes
borradas en blanco,
mientras el viejo reloj azul
derrocha segundos de hielo,
y el miedo se pierde
entre los pasos de un tango,
que tuvo veinte años para volver.


III- MATERIA
Tenían en sus modos
esa imprecisión que marcan
los nervios concretos,
se habían especializado
en el lenguaje inaplicable,
eran maestros en el arte
del plan imposible,
ellos, dos dioses del adiós,
ahora frecuentaban
el silencio de dos holas,
que ahogaban sus saludos
desde algún lejano mar.

Habían coleccionado
las figurillas persas
de un libro parisino,
esas que caían
desde las hojas,
cuando las páginas
decidían estornudar
a la altura del invierno.

Ellos las recogían
del abandono del suelo,
y las colocaban sobre
una estantería que flotaba,
continuamente, entre los dos,
ese era el lugar que tenían
para colocabar los deseos,
allí los podían ver claramente,
y fantaseaban sobre ellos
como si fuesen recuerdos,
hechos ya hechos,
ilusiones de carne y hueso,
imposibles de cicatrizar.


"Dimensiones y moléculas"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Instantánea de un lugar

Entre remolinos de aire
con gusto a viento,
y libros gastados
a la sombra de abril,
se encontraban los dos,
en silencio,
con las manos atentas
al atrevimiento del tacto,
y los pasos tan quietos,
como las calles vacías
que duermen sin sol.

En su piel diaria,
tenían los colores
de una mezquita morena,
su fortuna era la calma
que desprende el azahar,
y no necesitaron cortinas
para las ventanas,
ni sillones para los salones,
y dejaron que la noche
fuese una sorpresa llegada
desde cualquier lugar.

Eran dos apuestas ciegas
contra la ausencia,
dos teorías encontradas
en el mundo infinitesimal,
y supieron que el final
estaba presente,
y recordaron el principio
de su pasado,
y usaron aquel momento
para no olvidarlo jamás.
 
"Instantánea de un momento"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.

martes, 13 de octubre de 2009

"Intentación"

Quiso ser poeta,
y devolver la verdad
al dolor que duele,
por eso borró de sus letras
las metáforas,
y quemó las hojas
que pueblan
los suelos del otoño,
y abrió los mapas antiguos
de los lugares
en los que vivió su soledad.

Aprendió a rechazar el adorno
que falsifica la tristeza,
no quería llenar con plata
las noches de sus recuerdos,
porque la Luna no camina,
ni tiene memoria,
y en la noche hay noche,
mucha noche, noche
que huele a abandono,
y que se vuelve día
tras las cortinas de la verdad.

Intentó ser poeta,
y quiso que la muerte
tuviera el olor de la muerte,
y que las asusencias
volviesen a habitar los vacíos,
y cerró la boca
para evitar los besos,
y amenazó a sus manos
con las frases de los puños,
y se arañó con las caricias
que no volverían a acariciar.

Dejó sobre el papel
la palabra amor,
y el papel enmudeció,
y se agrietó al sentir su peso,
y describió la distancia
con la rotundidad de la lejanía
que no se llega a ver,
y tuvo miedo al decir temor,
y la sed empapó sus labios
cuando nombró la sal,
y se abrazó a la nada,
como se abraza el viento
a las horas del vendaval.

"Intentación"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.