Siento brotar la urgencia del verbo
que se provoca dentro del silencio,
intento darle sentido a ese sonido
que nos traduce los pensamientos,
y éste crece sin reparo,
aprovechando la ausencia imprevista
de la que hace gala la prudencia del pudor.
El tiempo, y su obediencia,
se amoldan a las necesidades del espacio
que me rodea por los cuatro costados,
en este mundo, de aspecto tangente,
resulta increíble creer en la existencia
de un solo dios para tantos credos,
todo lo que encuentro va más allá
de la simple explicación cotidiana,
y sin embargo, noto la inquietante cercanía
de los micro-universos que atravieso,
y los observo, sin formar parte de ellos,
como si soñase con poder soñarlos,
y dejo que me atrapen las horas
que no tienen una esfera a la que ir.
Respiro la paciencia del miedo,
está a la espera de la espera,
concienzudamente callado
tras los guiones que le dan la espalda,
parece una mota de fuego eterno,
una condena a la eternidad de la pena,
y huyo de los tópicos a oscuras,
y de las dudas que se amontonan
al otro lado de las puertas,
no quiero ver el rostro de la muerte
antes de que me sonría la vida,
y escucho llegar una balada,
inconscientemente,
mientras la conciencia se ocupa
en desocuparse cerca de un punto final.
"Equidistancias"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
viernes, 4 de marzo de 2011
martes, 8 de febrero de 2011
Made in China
Te presiento, en blanco y negro,
como se siente el roce del viento,
ausente del atardecer de los colores,
es entonces cuando el empeño
del aire comienza a pensarte,
y naces dentro de la imagen
de un reloj parado durante
los últimos minutos de ayer,
escondida en su transparencia,
presente detrás de su tacto invisible,
eres el aire exacto que se recorta
en una silueta de forma incompleta,
como la nariz solitaria de payaso
que no tiene a un payaso detrás,
o como el cuento condenado
a no ser jamás: “érase una vez”.
La vocación del rincón no conoce
el sabor salado del agua de mar,
ella sabe que las palabras
tendidas sobre la tierra se agrietan
con el paso del tiempo,
ese tiempo en el que habitamos
rodeados de notas, a pie de página,
que solamente hablan en blanco,
y te construyes entre palabras
fotocopiadas dentro de universos
copiados en alguna parte de China,
sinónimos, de categoría antónima,
como los abrazos en línea recta
desde el principio y hasta final,
por eso sigo el camino que no leíste
en las líneas de mis manos,
y dejo que tu calle se calle
unos metros antes de empezar a llegar.
“Made in China”
© Ediciones Cambalache-chus alonso díaz-toledo.
como se siente el roce del viento,
ausente del atardecer de los colores,
es entonces cuando el empeño
del aire comienza a pensarte,
y naces dentro de la imagen
de un reloj parado durante
los últimos minutos de ayer,
escondida en su transparencia,
presente detrás de su tacto invisible,
eres el aire exacto que se recorta
en una silueta de forma incompleta,
como la nariz solitaria de payaso
que no tiene a un payaso detrás,
o como el cuento condenado
a no ser jamás: “érase una vez”.
La vocación del rincón no conoce
el sabor salado del agua de mar,
ella sabe que las palabras
tendidas sobre la tierra se agrietan
con el paso del tiempo,
ese tiempo en el que habitamos
rodeados de notas, a pie de página,
que solamente hablan en blanco,
y te construyes entre palabras
fotocopiadas dentro de universos
copiados en alguna parte de China,
sinónimos, de categoría antónima,
como los abrazos en línea recta
desde el principio y hasta final,
por eso sigo el camino que no leíste
en las líneas de mis manos,
y dejo que tu calle se calle
unos metros antes de empezar a llegar.
“Made in China”
© Ediciones Cambalache-chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
jueves, 3 de febrero de 2011
Mundópolis
Fracciones impersonalmente iguales,
como los segundos que se pierden
dentro de los minutos de las horas,
circulando destinos predestinados,
habitando los pulsos irreconocibles
en la existencia del Gran Reloj,
y con su rutina, los pasos hambrientos
de la carcoma que ahueca los escenarios,
mientras en la portada nueva del diario
se gritan los gritos del día anterior.
Caldo incesante de partículas anónimas,
la física te proclama con la seguridad
total del practicante y su credo,
y te susurra para la nada y el todo,
entre personajes secuestrados
por el principio de sus conciencias,
seres de movimientos amordazados
por las combinaciones cúbicas
de un dado, con trece caras,
en el que no hay números a favor
de los que alguna vez quisieron tener voz.
Y se aferran los colores de la consciencia
a la singularidad del momento,
y se encuentran en la ofrenda
que murmullan los árboles altos y el viento,
y la solidez de todos los caminos
se desnuda sobre una línea, en el horizonte,
y miles de sombras chinas aparecen
y desaparecen tras el discurso del sol,
y los ojos se cierran sobre sí mismos,
y los sueños se dicen en el idioma
que permite sentir en la piel la llegada del calor.
“Mundópolis”
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
como los segundos que se pierden
dentro de los minutos de las horas,
circulando destinos predestinados,
habitando los pulsos irreconocibles
en la existencia del Gran Reloj,
y con su rutina, los pasos hambrientos
de la carcoma que ahueca los escenarios,
mientras en la portada nueva del diario
se gritan los gritos del día anterior.
Caldo incesante de partículas anónimas,
la física te proclama con la seguridad
total del practicante y su credo,
y te susurra para la nada y el todo,
entre personajes secuestrados
por el principio de sus conciencias,
seres de movimientos amordazados
por las combinaciones cúbicas
de un dado, con trece caras,
en el que no hay números a favor
de los que alguna vez quisieron tener voz.
Y se aferran los colores de la consciencia
a la singularidad del momento,
y se encuentran en la ofrenda
que murmullan los árboles altos y el viento,
y la solidez de todos los caminos
se desnuda sobre una línea, en el horizonte,
y miles de sombras chinas aparecen
y desaparecen tras el discurso del sol,
y los ojos se cierran sobre sí mismos,
y los sueños se dicen en el idioma
que permite sentir en la piel la llegada del calor.
“Mundópolis”
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
miércoles, 26 de enero de 2011
Vigilia
Tiembla , como la luz de la vela
encendida en los vientos del alba,
el tiempo se desborda de tiempo,
y envuelto sobre sí mismo,
ha dejado de ser una referencia
para la orientación de la confianza.
Su volumen espacial se distorsiona
dentro de estas cuatro paredes,
tiempo crispado, sembrado de aristas,
endeudado en el primer principio
y arruinado desde la punta
de su inmerecida memoria,
metáfora de conciencia obtusa
hecha con gas y cemento,
insolencia de pronóstico efímero,
apariencia sin fecha de caducidad,
tiempo de carácter reservado,
te muestras repleto de escalones,
y no tienes instrucciones
para el movimiento de los pies.
Noche, estancia obligada
dentro de su continua existencia,
firma imborrable que se extiende
ante los insignificantes ojos
de quien se atrevió a contarte,
noche de apuesta tramposa
contra la imaginación penitente,
declaras tu fortaleza de aspecto
inexpugnable en tu muro incierto,
eres tan real como la roja realidad
que recorre la senda de las venas,
versos de cielo para la desolación,
lucidez confusa de colores negros,
noche para la bella durmiente
que duerme su sueño en las afueras,
noche, eres la tortura silente
que se proclama por las noches en vela.
Tu gravedad se refleja en el sudor
de cada gota impaciente,
sudor seco, sudor escueto,
humedad donde se cuartea la piel
de las pesadillas de las manos,
noche, eres el fruto del parto parido
junto a los bordes del ocaso,
hija con los nombres bastardos
del silencio kilométrico,
noche sin calma, sed delirante
en la garganta de las sombras,
noche de cuarto creciente,
semillero donde se forman las formas,
eres el verbo de la letra constante
que se conjuga donde calla la luz.
“Vigilia”
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
encendida en los vientos del alba,
el tiempo se desborda de tiempo,
y envuelto sobre sí mismo,
ha dejado de ser una referencia
para la orientación de la confianza.
Su volumen espacial se distorsiona
dentro de estas cuatro paredes,
tiempo crispado, sembrado de aristas,
endeudado en el primer principio
y arruinado desde la punta
de su inmerecida memoria,
metáfora de conciencia obtusa
hecha con gas y cemento,
insolencia de pronóstico efímero,
apariencia sin fecha de caducidad,
tiempo de carácter reservado,
te muestras repleto de escalones,
y no tienes instrucciones
para el movimiento de los pies.
Noche, estancia obligada
dentro de su continua existencia,
firma imborrable que se extiende
ante los insignificantes ojos
de quien se atrevió a contarte,
noche de apuesta tramposa
contra la imaginación penitente,
declaras tu fortaleza de aspecto
inexpugnable en tu muro incierto,
eres tan real como la roja realidad
que recorre la senda de las venas,
versos de cielo para la desolación,
lucidez confusa de colores negros,
noche para la bella durmiente
que duerme su sueño en las afueras,
noche, eres la tortura silente
que se proclama por las noches en vela.
Tu gravedad se refleja en el sudor
de cada gota impaciente,
sudor seco, sudor escueto,
humedad donde se cuartea la piel
de las pesadillas de las manos,
noche, eres el fruto del parto parido
junto a los bordes del ocaso,
hija con los nombres bastardos
del silencio kilométrico,
noche sin calma, sed delirante
en la garganta de las sombras,
noche de cuarto creciente,
semillero donde se forman las formas,
eres el verbo de la letra constante
que se conjuga donde calla la luz.
“Vigilia”
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
jueves, 20 de enero de 2011
Química cerebral
Pensamiento de tamaño subatómico
y forma cuidadosamente circular,
onomatopeya grave, silenciosa,
como la totalidad confusa que oprime
las milésimas de los segundos,
y en los mundos de algún momento
suena el lenguaje que aprendió
a decirse tras la lluvia,
y en las distancias de la arquitectura,
la cercanía de una grieta
se levanta contra la parquedad
de las figuras en la que se relame la soledad.
Dictadura pura de la química cerebral,
precisión estricta de un guión hecho
con palabras moleculares,
frases atadas a los designios de la luz,
tal vez no supieron escuchar el frío,
y ahora el ruido es tan inmenso
como la extensión de la eternidad,
intolerablemente escandaloso,
escandalosamente intolerable,
y la piel se pregunta en las entrañas,
respiración por respiración,
aliento por aliento, pudor tras pudor.
y en las vísceras no quedan respuestas,
solamente hay dudas dispuestas
a deambular por los caminos de nunca acabar.
"Química cerebral"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
y forma cuidadosamente circular,
onomatopeya grave, silenciosa,
como la totalidad confusa que oprime
las milésimas de los segundos,
y en los mundos de algún momento
suena el lenguaje que aprendió
a decirse tras la lluvia,
y en las distancias de la arquitectura,
la cercanía de una grieta
se levanta contra la parquedad
de las figuras en la que se relame la soledad.
Dictadura pura de la química cerebral,
precisión estricta de un guión hecho
con palabras moleculares,
frases atadas a los designios de la luz,
tal vez no supieron escuchar el frío,
y ahora el ruido es tan inmenso
como la extensión de la eternidad,
intolerablemente escandaloso,
escandalosamente intolerable,
y la piel se pregunta en las entrañas,
respiración por respiración,
aliento por aliento, pudor tras pudor.
y en las vísceras no quedan respuestas,
solamente hay dudas dispuestas
a deambular por los caminos de nunca acabar.
"Química cerebral"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
miércoles, 12 de enero de 2011
Acordes
Se silencian todos los acordes
de una noche cualquiera,
dejan de nacer, se vuelven
aire sin movimiento,
y se pierden,
se borran como si fuesen
huellas de sal pisadas por agua,
y el azul se torna mudo oscuro,
tanto que parece muerto,
y los papeles usados dicen
lo que dijo una vez el tiempo,
mientras la calle se vuelve
una ecuación de distancias,
y el viento recuerda, en silencio,
el susurro de una voz lunar del sur.
Nos moldearon para el entorno,
encadenados al intento
disonante de los olvidos fallidos,
a la medida exacta de sus exigencias,
y callamos la verdad que se extiende
bajo los refugios de la piel,
nos convertimos en señales tangentes
para las cuestas de las calles al revés,
levantando fortificaciones
resistentes al poder de la memoria,
y nos autoproclamamos uno
antes que tuyo y mío,
y el miedo no se atrevió a mirarnos,
ni el grito pudo volver a gritar,
y así, con la excusa de las espaldas,
se cegaron las expectativas de los ojos,
y se mutiló la esperanza del tacto,
y el sonido de los vuelos rotos
se cerró, abierto, dentro de un viejo cajón.
"Acordes"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo
de una noche cualquiera,
dejan de nacer, se vuelven
aire sin movimiento,
y se pierden,
se borran como si fuesen
huellas de sal pisadas por agua,
y el azul se torna mudo oscuro,
tanto que parece muerto,
y los papeles usados dicen
lo que dijo una vez el tiempo,
mientras la calle se vuelve
una ecuación de distancias,
y el viento recuerda, en silencio,
el susurro de una voz lunar del sur.
Nos moldearon para el entorno,
encadenados al intento
disonante de los olvidos fallidos,
a la medida exacta de sus exigencias,
y callamos la verdad que se extiende
bajo los refugios de la piel,
nos convertimos en señales tangentes
para las cuestas de las calles al revés,
levantando fortificaciones
resistentes al poder de la memoria,
y nos autoproclamamos uno
antes que tuyo y mío,
y el miedo no se atrevió a mirarnos,
ni el grito pudo volver a gritar,
y así, con la excusa de las espaldas,
se cegaron las expectativas de los ojos,
y se mutiló la esperanza del tacto,
y el sonido de los vuelos rotos
se cerró, abierto, dentro de un viejo cajón.
"Acordes"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
domingo, 2 de enero de 2011
Viajero accidental
Salió hasta donde las puertas
se cierran por los bordes del viento,
en sus pies calzaba las zapatillas
de andar por los pensamientos,
fue entonces cuando supo que quería
saber por el origen de los olores,
tuvo curiosidad por el porqué
de aquel idioma sin ruido que tanto decía,
y también pensó en cómo podría aventurarse
hasta las cuerdas vocales del primer instante,
así podría conocer la verdadera voz de la voz,
y por qué no, el sentido que tienen
las agujas del tiempo, cuando en el espacio
se reduce el tiempo, también tuvo su atención.
Quiso llegar hasta el comienzo del horizonte,
en su equipaje, un sencillo saco de tela,
volcó un puñado de anillos de madera,
pues ellos eran los dueños
de la paciencia centenaria de los árboles,
y se inventó los mapas de las tierras
que guiarían sus pasos hasta donde duerme la luz,
y le tuvo que preguntar al vacío
por las manos en las que se hallaban las respuestas,
y el vacío se hizo mil añicos de color añil,
y renació convertido en una cabeza
de elefante parlante, con acento francés,
mientras sobre las nubes llovían las almas
de cien mil cántaros de barro,
y dos tazas de té, tomando el tren de las cinco,
cubrían sus cabezas blancas de humo
con los sombreros viajeros de René Magritte.
“Viajero accidental”
© Ediciones Cambalache. Pokit in a pocket. chus alonso díaz-toledo.
se cierran por los bordes del viento,
en sus pies calzaba las zapatillas
de andar por los pensamientos,
fue entonces cuando supo que quería
saber por el origen de los olores,
tuvo curiosidad por el porqué
de aquel idioma sin ruido que tanto decía,
y también pensó en cómo podría aventurarse
hasta las cuerdas vocales del primer instante,
así podría conocer la verdadera voz de la voz,
y por qué no, el sentido que tienen
las agujas del tiempo, cuando en el espacio
se reduce el tiempo, también tuvo su atención.
Quiso llegar hasta el comienzo del horizonte,
en su equipaje, un sencillo saco de tela,
volcó un puñado de anillos de madera,
pues ellos eran los dueños
de la paciencia centenaria de los árboles,
y se inventó los mapas de las tierras
que guiarían sus pasos hasta donde duerme la luz,
y le tuvo que preguntar al vacío
por las manos en las que se hallaban las respuestas,
y el vacío se hizo mil añicos de color añil,
y renació convertido en una cabeza
de elefante parlante, con acento francés,
mientras sobre las nubes llovían las almas
de cien mil cántaros de barro,
y dos tazas de té, tomando el tren de las cinco,
cubrían sus cabezas blancas de humo
con los sombreros viajeros de René Magritte.
“Viajero accidental”
© Ediciones Cambalache. Pokit in a pocket. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
miércoles, 29 de diciembre de 2010
1 al cuadrado
Ahora que en el silencio habitan
las indecisas dudas de las distancias,
ahora, que las palabras provienen
del mismo eco de las palabras,
te dibujo sobre el mármol
paciente de una mesa
reservada para las letras,
perdido en el rumor de las entrañas
de cualquier viejo café,
y destilo la suma de todos
los ruidos que me son cercanos,
para convertirte en pensamiento
de materia, casi, real.
Mientras, en el aire hay un alambre
de equilibrios imposibles,
y la soledad se vuelve un juego,
y se rodea con los nombres
desconocidos de los rostros anónimos,
y entonces, renuncio a comprenderme
fuera de los límites
que rodean tus caderas,
mientras el otoño es un reflejo
que se moja a lo largo de la calle,
y te deletreo, y re-deletreo,
como se repite la lluvia, gota a gota,
contra la transparencia indiscreta del cristal.
Por un momento dejo que seas
un segundo en el horizonte,
y un kilómetro en la lejanía,
por un momento desapareces
de las exigencias que esperan
bajo las sábanas predestinadas,
y la inmensidad se vuelve pequeña,
tanto, que parece imposible
que esté condenada a ser siempre ella,
y vuelvo a los remolinos naranjas,
los que se retuercen en el vidrio
de las canicas con pantalones cortos,
y corro tras un balón,
con la merienda olvidada entre las manos,
y me acerco hasta la palabra; rozarte,
y la tarde vuelve a renombrarse
con el color ámbar de los campos con sed.
“1 al cuadrado”
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
las indecisas dudas de las distancias,
ahora, que las palabras provienen
del mismo eco de las palabras,
te dibujo sobre el mármol
paciente de una mesa
reservada para las letras,
perdido en el rumor de las entrañas
de cualquier viejo café,
y destilo la suma de todos
los ruidos que me son cercanos,
para convertirte en pensamiento
de materia, casi, real.
Mientras, en el aire hay un alambre
de equilibrios imposibles,
y la soledad se vuelve un juego,
y se rodea con los nombres
desconocidos de los rostros anónimos,
y entonces, renuncio a comprenderme
fuera de los límites
que rodean tus caderas,
mientras el otoño es un reflejo
que se moja a lo largo de la calle,
y te deletreo, y re-deletreo,
como se repite la lluvia, gota a gota,
contra la transparencia indiscreta del cristal.
Por un momento dejo que seas
un segundo en el horizonte,
y un kilómetro en la lejanía,
por un momento desapareces
de las exigencias que esperan
bajo las sábanas predestinadas,
y la inmensidad se vuelve pequeña,
tanto, que parece imposible
que esté condenada a ser siempre ella,
y vuelvo a los remolinos naranjas,
los que se retuercen en el vidrio
de las canicas con pantalones cortos,
y corro tras un balón,
con la merienda olvidada entre las manos,
y me acerco hasta la palabra; rozarte,
y la tarde vuelve a renombrarse
con el color ámbar de los campos con sed.
“1 al cuadrado”
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Planos paralelos y encontrados
Encontrarte desnuda,
entre la verdad y la duda,
en ese punto exacto
que tiene el desequilibrio
ineludible del deseo,
esquivando geometrías
exactas que se dibujan
con el trazo de las sombras,
sombras que no saben
de los caprichos morfológicos
que corren a la velocidad de la luz,
ni entienden la quietud del silencio
que precede al lenguaje,
el que va siendo traducido
sobre la exigencia inquieta de la piel.
Entre planos paralelos
y encontrados,
dos universos convexos
tienen las galaxias
al alcance de sus manos,
y se mezclan como si fuesen
aire y palabra, palabra y aire,
con un motivo en cada poro,
y en la saliva crecen
los sabores compartidos,
mientras el mundo
se vuelve un concepto lejano,
y lo real es algo cercano,
en la república de una habitación.
"Planos paralelos y encontrados"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo
entre la verdad y la duda,
en ese punto exacto
que tiene el desequilibrio
ineludible del deseo,
esquivando geometrías
exactas que se dibujan
con el trazo de las sombras,
sombras que no saben
de los caprichos morfológicos
que corren a la velocidad de la luz,
ni entienden la quietud del silencio
que precede al lenguaje,
el que va siendo traducido
sobre la exigencia inquieta de la piel.
Entre planos paralelos
y encontrados,
dos universos convexos
tienen las galaxias
al alcance de sus manos,
y se mezclan como si fuesen
aire y palabra, palabra y aire,
con un motivo en cada poro,
y en la saliva crecen
los sabores compartidos,
mientras el mundo
se vuelve un concepto lejano,
y lo real es algo cercano,
en la república de una habitación.
"Planos paralelos y encontrados"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
lunes, 18 de octubre de 2010
Antropología nocturna
Se entretiene la noche
con un nudo de viento,
y la conciencia se clava
en la inconsciencia, sin pensar,
soledad doble con hielo,
en vuelos circulares
dentro de un vaso de barra de bar.
Abrazo de la locura a la cordura,
animales devotos de la orden
sacrílega de "Los Suelos sin Pies",
filósofos del silencio compartido,
antropología en paro y desamparo,
sabios immediatos del momento,
que desconocen la certeza,
realeza de la república de la pobreza
donde se destiñen las banderas,
y a pocos metros,
la verdad se jacta de ellos
recordando que el día
está a la espera de la luz.
Ahora no busques otra razón,
ahora, que se puede rozar el tiempo,
no busques otra razón más allá
de los encuentros furtivos
que reniegan de la existencia
de cualquier tipo de dios,
y deja que se denuden
los pies que caminan a rayas
para que los gorros
tengan ideas de lana,
y que las ganas sean del mismo
color que tiene el sabor,
cuando circula por el camino de la piel.
"Antropología nocturna"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo
con un nudo de viento,
y la conciencia se clava
en la inconsciencia, sin pensar,
soledad doble con hielo,
en vuelos circulares
dentro de un vaso de barra de bar.
Abrazo de la locura a la cordura,
animales devotos de la orden
sacrílega de "Los Suelos sin Pies",
filósofos del silencio compartido,
antropología en paro y desamparo,
sabios immediatos del momento,
que desconocen la certeza,
realeza de la república de la pobreza
donde se destiñen las banderas,
y a pocos metros,
la verdad se jacta de ellos
recordando que el día
está a la espera de la luz.
Ahora no busques otra razón,
ahora, que se puede rozar el tiempo,
no busques otra razón más allá
de los encuentros furtivos
que reniegan de la existencia
de cualquier tipo de dios,
y deja que se denuden
los pies que caminan a rayas
para que los gorros
tengan ideas de lana,
y que las ganas sean del mismo
color que tiene el sabor,
cuando circula por el camino de la piel.
"Antropología nocturna"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
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