Creo en la coagulación
de la letra sobre el papel,
apenas quedan brillos
que dejen pasar la luz,
y se pierden los abrazos
del hidrógeno con el oxígeno,
y las nubes olvidan a la lluvia,
y el camino se vuelve infinito.
Escucha cómo se retuercen
los universos incompletos
que nos pueblan la piel,
ellos saben que la soledad
enrojece como si fuese de sangre,
ellos conocen que pronto
dejaremos de saber el porqué,
o el cómo, o incluso el dónde,
por eso se rizan como mechones
arrancados al cabello del tiempo,
y se peinan con paradojas
que nunca llegaremos a comprender.
Creo en la coagulación
de la letra sobre el papel,
y en la sed de los desiertos,
creo en la mentira certera,
y en el ocaso del día,
y en la prontitud de los peldaños
que suben hasta la noche,
cuando una humilde escalera
nos lleva hasta los principios del edén.
"Creencias"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo
viernes, 8 de octubre de 2010
lunes, 20 de septiembre de 2010
De galaxias bajo techo
Se derrama la noche, hora a hora,
sobre los bordes de los relojes,
y como si no existiese la prisa,
dos filosofías contrapuestas
intentan nombrar los cometas
bajo las estrellas de los techos,
y dejan que el sonido del silencio
se vuelva de tierra fértil,
y algunos sueños brotan
antes de comenzarse a soñar.
Dos ideas elípticas que enredan
sus piernas por las rutas
que practican los planetas,
y el espacio se curva,
como si fuese de luna árabe,
y en el tiempo enmudecen las reglas
que corren por la velocidad de la luz.
No hay escalas entendibles
para la física privada,
ni universos convexos
que no quieran tatuarse
con los privilegios de la piel,
por eso las cuerdas se trenzan
con sus teorías del multiverso,
y la materia toma la patria
sincera de los poros
que preceden a las caderas,
y dos incógnitas se desnudan,
poco a poco,
de las ecuaciones pendientes,
mientras en las estaciones
de tren se detiene el otoño,
y las vocaciones
se mezclan con las sábanas,
para comenzar a ser de nuevo otra vez.
"De galaxias bajo techo"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
sobre los bordes de los relojes,
y como si no existiese la prisa,
dos filosofías contrapuestas
intentan nombrar los cometas
bajo las estrellas de los techos,
y dejan que el sonido del silencio
se vuelva de tierra fértil,
y algunos sueños brotan
antes de comenzarse a soñar.
Dos ideas elípticas que enredan
sus piernas por las rutas
que practican los planetas,
y el espacio se curva,
como si fuese de luna árabe,
y en el tiempo enmudecen las reglas
que corren por la velocidad de la luz.
No hay escalas entendibles
para la física privada,
ni universos convexos
que no quieran tatuarse
con los privilegios de la piel,
por eso las cuerdas se trenzan
con sus teorías del multiverso,
y la materia toma la patria
sincera de los poros
que preceden a las caderas,
y dos incógnitas se desnudan,
poco a poco,
de las ecuaciones pendientes,
mientras en las estaciones
de tren se detiene el otoño,
y las vocaciones
se mezclan con las sábanas,
para comenzar a ser de nuevo otra vez.
"De galaxias bajo techo"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
viernes, 27 de agosto de 2010
Cuando toquen a muerte
Cuando toquen a muerte,
recogeré una caracola
para no olvidar las palabras del mar,
y se besarán la sal, y la espuma,
sobre la ola que aprendió
a decirnos adiós,
y también tendré la astilla
de un lápiz de madera
clavada en mis dedos,
por todas las palabras
que no pude llegar a contar,
y miraré la mirada de un niño,
y escucharé el silencio de la vida,
porque, cuando toquen a muerte,
no quedarán paisajes,
ni los rizos de tu pelo de niña,
solamente habrá cosmos,
universo en su grado inverso,
y un libro de segunda mano
en medio de una mesa en soledad.
"Cuando toquen a muerte"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo
recogeré una caracola
para no olvidar las palabras del mar,
y se besarán la sal, y la espuma,
sobre la ola que aprendió
a decirnos adiós,
y también tendré la astilla
de un lápiz de madera
clavada en mis dedos,
por todas las palabras
que no pude llegar a contar,
y miraré la mirada de un niño,
y escucharé el silencio de la vida,
porque, cuando toquen a muerte,
no quedarán paisajes,
ni los rizos de tu pelo de niña,
solamente habrá cosmos,
universo en su grado inverso,
y un libro de segunda mano
en medio de una mesa en soledad.
"Cuando toquen a muerte"
© Ediciones Cambalache. chus alonso díaz-toledo
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
martes, 17 de agosto de 2010
Reflejos sin rubor
Ahora que el tiempo se llenó
de moho, y de humedad,
ahora que las horas
tienen desconchones con la forma
exacta de tu nombre,
me pregunto si alguna
vez fui origen,
o simplemente mil palabras más.
No tiene la culpa aquella
ciudad olvidada
que ahora se renombra
con mis palabras,
y que otros se prueban
fuera de su propia talla,
ella no supo que se volvería
una prostituta sin cuarto propio,
y con ventanas tapiadas
hacia donde siempre
nacieron las olas del mar.
Creo que el rubor tomó
la puerta de salida,
creo que no quedan
lugares para la distancia,
creo que nunca viste
más allá de la comodidad
de la ceguera buscada,
y es por eso
que la pena me visita,
y me trae noticias
de lo que, una vez,
pudo llegar a ser rabia.
Deja que las caracolas
sean eso, caracolas,
deja que el eco
no se manche con otra voz,
inventa tu propio mundo
fuera del que fue mío,
y que tus cadáveres vivan
su muerte premeditada,
porque tienes al difunto
en tus dedos,
como si fuese el alimento
que le da la vida a tu ser.
"Reflejos sin rubor"
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
de moho, y de humedad,
ahora que las horas
tienen desconchones con la forma
exacta de tu nombre,
me pregunto si alguna
vez fui origen,
o simplemente mil palabras más.
No tiene la culpa aquella
ciudad olvidada
que ahora se renombra
con mis palabras,
y que otros se prueban
fuera de su propia talla,
ella no supo que se volvería
una prostituta sin cuarto propio,
y con ventanas tapiadas
hacia donde siempre
nacieron las olas del mar.
Creo que el rubor tomó
la puerta de salida,
creo que no quedan
lugares para la distancia,
creo que nunca viste
más allá de la comodidad
de la ceguera buscada,
y es por eso
que la pena me visita,
y me trae noticias
de lo que, una vez,
pudo llegar a ser rabia.
Deja que las caracolas
sean eso, caracolas,
deja que el eco
no se manche con otra voz,
inventa tu propio mundo
fuera del que fue mío,
y que tus cadáveres vivan
su muerte premeditada,
porque tienes al difunto
en tus dedos,
como si fuese el alimento
que le da la vida a tu ser.
"Reflejos sin rubor"
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
lunes, 9 de agosto de 2010
A la sombra de Irati
Me pregunto por la hoja
cuando llega hasta
el borde donde vive tu piel,
quisiera ver su sentimiento,
conocer ese momento
de haz, y de envés,
en el que tus dedos
la siguen por las fibras
que tejen sus formas.
Así la escuchas
con el tacto, yo lo sé,
así te habla cuando
lees en su silencio,
por eso me miras,
para ver si entiendo
que soy tu cómplice,
en esa función vegetal
que no tiene la necesidad
sonora de las palabras,
y entonces te aprendo,
porque no te supe saber,
y me comprendo siendo
una parte en los días
que frecuentan tus fechas.
Sé que eres el árbol
nacido de la verdad
que encierra la tierra,
sé que estás presente
en las sierras de la nieve,
y en las de la leña,
y te vuelves ilusión
para el norte
cuando sonríes
con la boca de la infancia,
y juegas a las alturas
en una laguna negra
que reina encima del mar.
Así es que eres la paz
para este improperio
que gasta mi nombre,
y la guerra divertida
que lucha contra
la insistencia de la soledad,
por eso te llevo
en un abrazo sin salidas
de emergencia,
porque todas mis urgencias
se encuentran en los sitio de ti.
Fragmento del poemario:"A la sombra de Irati (palabras para las hojas de un árbol)"
- versos: del 8998 al 9045 -
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo. 2008.
cuando llega hasta
el borde donde vive tu piel,
quisiera ver su sentimiento,
conocer ese momento
de haz, y de envés,
en el que tus dedos
la siguen por las fibras
que tejen sus formas.
Así la escuchas
con el tacto, yo lo sé,
así te habla cuando
lees en su silencio,
por eso me miras,
para ver si entiendo
que soy tu cómplice,
en esa función vegetal
que no tiene la necesidad
sonora de las palabras,
y entonces te aprendo,
porque no te supe saber,
y me comprendo siendo
una parte en los días
que frecuentan tus fechas.
Sé que eres el árbol
nacido de la verdad
que encierra la tierra,
sé que estás presente
en las sierras de la nieve,
y en las de la leña,
y te vuelves ilusión
para el norte
cuando sonríes
con la boca de la infancia,
y juegas a las alturas
en una laguna negra
que reina encima del mar.
Así es que eres la paz
para este improperio
que gasta mi nombre,
y la guerra divertida
que lucha contra
la insistencia de la soledad,
por eso te llevo
en un abrazo sin salidas
de emergencia,
porque todas mis urgencias
se encuentran en los sitio de ti.
Fragmento del poemario:"A la sombra de Irati (palabras para las hojas de un árbol)"
- versos: del 8998 al 9045 -
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo. 2008.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
jueves, 29 de julio de 2010
Despoema
He dejado para más tarde
todo lo que es de un sólo uso,
todo lo que no tiene
la cualidad de la fijación,
todo lo que pasa a no ser
al cabo de unos días,
o de unas horas, o de unos minutos.
He deambulado por la calma
de los átomos de Einstein,
y por el caos subatómico de Bohr,
creí poder tocar
la inmensidad de las estrellas,
y también pensé
en habitar en el imposible
interior positivista de un protón,
o dentro del negativismo
necesario del electrón
que predica, trece veces,
los verbos en martes.
No me atrajo nunca la charla
del neutrón, siempre correcto,
tan sin tomar partido,
tan sin mojarse, tan neutral,
tan condenadamente suizo.
Llegué a escuchar los cuatro
discursos de piedra y eón,
mientras en el futuro comenzaban
a granizar puntos de interrogación,
con curvas como respuesta.
Perdí el tiempo medio viajando
del sí al no, del blanco pasé al negro,
sin detenerme en el espectro
que sustentaba a ambos,
y del frío, llegué hasta el calor
carbonizante del que partió la vida.
Después de ser un desastroso
aprendiz de Ulises,
después de intentar comprender
el Todo, para volver a la Nada,
me di cuenta de que había
pasado la vida mirando
por encima de lo que ven mis ojos,
y los entorné lentamente.
Enfoqué la vista hacia las figuras
de las medias distancias,
las que no salen en la prensa escrita,
ni en ningún boletín radiofónico,
las que son, o están, sin hacer ruido,
amasando la realidad que se come,
y se traga, fuera de la dieta púrpura
del pan nuestro de cada día.
Allí, en las medias distancias,
en las palabras sin discurso,
en el tiempo sin calibre,
en las resumidas cuentas
de menos de tres ceros,
en todos estos sitios medios,
descubrí mi ignorancia,
mi estupida "macro-ignorancia"
que había desdeñado las gotas del rocío,
por querer ver el océano total.
El océano es incomprensible
en sus cifras, sólo podemos
entenderlo como tal,
como un sustantivo, como océano,
pero no podemos comprender
los litros de agua que contiene,
ni el número de especies que lo habitan,
ni siquiera fuimos capaces
de llegar al fondo, y yo seguía
sin mirar a la esencia de todo aquello:
una gota, solamente la gota.
Comencé a deterneme en momentos
en los que antes nunca me había parado,
no ya a pensar, sino a recibir,
a convivir con el entorno.
Entonces, y sólo ahí,
en ese momento,
fui capaz de cromprender
que había vuelto a caminar
fuera del sendero,
había vuelto a sacar
los pasos del camino,
y el camino,
con una intolerante distancia,
me señaló el lugar exacto
de lo que sería mi retirada,
una retirada sin punto de vuelta.
"Despoema"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo
todo lo que es de un sólo uso,
todo lo que no tiene
la cualidad de la fijación,
todo lo que pasa a no ser
al cabo de unos días,
o de unas horas, o de unos minutos.
He deambulado por la calma
de los átomos de Einstein,
y por el caos subatómico de Bohr,
creí poder tocar
la inmensidad de las estrellas,
y también pensé
en habitar en el imposible
interior positivista de un protón,
o dentro del negativismo
necesario del electrón
que predica, trece veces,
los verbos en martes.
No me atrajo nunca la charla
del neutrón, siempre correcto,
tan sin tomar partido,
tan sin mojarse, tan neutral,
tan condenadamente suizo.
Llegué a escuchar los cuatro
discursos de piedra y eón,
mientras en el futuro comenzaban
a granizar puntos de interrogación,
con curvas como respuesta.
Perdí el tiempo medio viajando
del sí al no, del blanco pasé al negro,
sin detenerme en el espectro
que sustentaba a ambos,
y del frío, llegué hasta el calor
carbonizante del que partió la vida.
Después de ser un desastroso
aprendiz de Ulises,
después de intentar comprender
el Todo, para volver a la Nada,
me di cuenta de que había
pasado la vida mirando
por encima de lo que ven mis ojos,
y los entorné lentamente.
Enfoqué la vista hacia las figuras
de las medias distancias,
las que no salen en la prensa escrita,
ni en ningún boletín radiofónico,
las que son, o están, sin hacer ruido,
amasando la realidad que se come,
y se traga, fuera de la dieta púrpura
del pan nuestro de cada día.
Allí, en las medias distancias,
en las palabras sin discurso,
en el tiempo sin calibre,
en las resumidas cuentas
de menos de tres ceros,
en todos estos sitios medios,
descubrí mi ignorancia,
mi estupida "macro-ignorancia"
que había desdeñado las gotas del rocío,
por querer ver el océano total.
El océano es incomprensible
en sus cifras, sólo podemos
entenderlo como tal,
como un sustantivo, como océano,
pero no podemos comprender
los litros de agua que contiene,
ni el número de especies que lo habitan,
ni siquiera fuimos capaces
de llegar al fondo, y yo seguía
sin mirar a la esencia de todo aquello:
una gota, solamente la gota.
Comencé a deterneme en momentos
en los que antes nunca me había parado,
no ya a pensar, sino a recibir,
a convivir con el entorno.
Entonces, y sólo ahí,
en ese momento,
fui capaz de cromprender
que había vuelto a caminar
fuera del sendero,
había vuelto a sacar
los pasos del camino,
y el camino,
con una intolerante distancia,
me señaló el lugar exacto
de lo que sería mi retirada,
una retirada sin punto de vuelta.
"Despoema"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
sábado, 26 de junio de 2010
Secuelas
El tiempo, esa abstracción
escrupulosamente exacta,
se había vuelto
una herencia mezquina,
los pensamientos,
huídos desde la inocencia,
se mezclaban dentro
del ser, y el estar,
como ejercicios efímeros
que intentaban
renombrar el lastre
de las siluetas pasadas,
y alguien se preguntó
si era cierto que poseía
los permisos que permiten,
y se sacrificó, una vez
por minuto, el sustento
necesario para la respiración.
Las incertidumbres tenían
los huesos conscientes,
eran amasijos de rutinas,
sin la herramienta precisa,
quebrándose como la voluntad,
junto a los últimos retazos
del aire de algunas palabras,
y pasó que las sensaciones,
o el olor de las tierras verdes,
desaparecieron, en silencio,
bajo la dictadura estéril
de las líneas de los horizontes,
y la banda sonora diaria tuvo
el rumor de una película muda,
y las noches fueron
condenadas a no olvidar, jamás,
la memoria que suele tener la piel.
"Secuelas"
© Pokit in a pocket. chus alonso díaz-toledo.
escrupulosamente exacta,
se había vuelto
una herencia mezquina,
los pensamientos,
huídos desde la inocencia,
se mezclaban dentro
del ser, y el estar,
como ejercicios efímeros
que intentaban
renombrar el lastre
de las siluetas pasadas,
y alguien se preguntó
si era cierto que poseía
los permisos que permiten,
y se sacrificó, una vez
por minuto, el sustento
necesario para la respiración.
Las incertidumbres tenían
los huesos conscientes,
eran amasijos de rutinas,
sin la herramienta precisa,
quebrándose como la voluntad,
junto a los últimos retazos
del aire de algunas palabras,
y pasó que las sensaciones,
o el olor de las tierras verdes,
desaparecieron, en silencio,
bajo la dictadura estéril
de las líneas de los horizontes,
y la banda sonora diaria tuvo
el rumor de una película muda,
y las noches fueron
condenadas a no olvidar, jamás,
la memoria que suele tener la piel.
"Secuelas"
© Pokit in a pocket. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
viernes, 18 de junio de 2010
Licor de nubes
Se derretirá la noche
con el calor del alba,
nos reconoceremos
entre el alboroto
de las sábanas,
sentiremos ese olor dulce
que tiene el sueño
cuando despierta en la piel,
y seremos los inmigrantes
de nuestros propios cuerpos,
y dejaremos para más tarde
las prisas de mañana,
mientras frecuentamos,
de nuevo,
el comienzo de todo
lo que llegó hasta aquí,
cuando la oscuridad
se prendía en los días de ayer.
La fertilidad de la tierra
será muda con las flores
que germinan el hastío,
y el viento quedará quieto
cuando seamos un rumor,
se decorarán nuestas manos
con el barro de las tormentas,
y diez estatuas de tacto
crecerán en las palmas,
diez motivos para la calma
que precede a toda revolución.
"Licor de nubes"
© Pokit in a pocket. chus alonso díaz-toledo.
con el calor del alba,
nos reconoceremos
entre el alboroto
de las sábanas,
sentiremos ese olor dulce
que tiene el sueño
cuando despierta en la piel,
y seremos los inmigrantes
de nuestros propios cuerpos,
y dejaremos para más tarde
las prisas de mañana,
mientras frecuentamos,
de nuevo,
el comienzo de todo
lo que llegó hasta aquí,
cuando la oscuridad
se prendía en los días de ayer.
La fertilidad de la tierra
será muda con las flores
que germinan el hastío,
y el viento quedará quieto
cuando seamos un rumor,
se decorarán nuestas manos
con el barro de las tormentas,
y diez estatuas de tacto
crecerán en las palmas,
diez motivos para la calma
que precede a toda revolución.
"Licor de nubes"
© Pokit in a pocket. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
martes, 15 de junio de 2010
Gata de noche
En las noches,
cuando la Luna
es la soprano
de la ópera
que se ejecuta
con las luces del cielo,
una gata de noche,
hecha con las historias
que no quieren dormir,
sale a reinar
por el país de los tejados,
y me hace cosquillas
cuando, en silencio,
me comienza a caminar.
El mundo se hace
una alfombra
de edificios durmientes,
y en él, la Gata nocturna,
se asoma a la ventana
desde la que todo se ve,
y me mira y remira,
universal,
y con sus pasos escribe
pisadas sin letras,
que se leen
bajo el farol del silencio,
y mueve el hocico
para reclamar un beso,
y se lame
las patas a rayas,
y se tuerce la Luna,
en la altura,
para poderla mirar.
No tiene importancia
que, en el suelo,
nazcan las flores
del tedio sin remedio,
ni que se invente
una nueva vacuna
contra la felicidad,
porque en esas noches,
en mis noches
sin tiempo,
la Gata usa su cuerpo,
y me dicta
las palabras exactas
que caben en la mirada,
las que duermen
junto al viento
que sopla con vistas al mar.
"Gata de noche"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
cuando la Luna
es la soprano
de la ópera
que se ejecuta
con las luces del cielo,
una gata de noche,
hecha con las historias
que no quieren dormir,
sale a reinar
por el país de los tejados,
y me hace cosquillas
cuando, en silencio,
me comienza a caminar.
El mundo se hace
una alfombra
de edificios durmientes,
y en él, la Gata nocturna,
se asoma a la ventana
desde la que todo se ve,
y me mira y remira,
universal,
y con sus pasos escribe
pisadas sin letras,
que se leen
bajo el farol del silencio,
y mueve el hocico
para reclamar un beso,
y se lame
las patas a rayas,
y se tuerce la Luna,
en la altura,
para poderla mirar.
No tiene importancia
que, en el suelo,
nazcan las flores
del tedio sin remedio,
ni que se invente
una nueva vacuna
contra la felicidad,
porque en esas noches,
en mis noches
sin tiempo,
la Gata usa su cuerpo,
y me dicta
las palabras exactas
que caben en la mirada,
las que duermen
junto al viento
que sopla con vistas al mar.
"Gata de noche"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
viernes, 4 de junio de 2010
Secuencia y consecuencia
Entendimos que el azar
era de palabras en uso,
asumimos esa ilegalidad nativa
que tienen las intenciones,
y detuvimos la vista
junto a un tren parado,
ejercicios concretos
a puerta cerrada.
Me pesan las huellas
de mis botas de arena,
su firma cada vez
es menos profunda,
intento que comprendan
la función de esos caminos
en los que se desgastaron,
es tan complicado
conocer la importancia
de los intentos fallidos,
pero ellas no escuchan,
tienen las costuras
deshilachadas por los kilómetros,
y la boca tan seca de pan.
Siempre me gustó sentarme
entre los papeles del suelo,
ahora sé que soy uno más,
simplemente nací
por la unificación casual
de la madera y la tinta,
y crecí con las historias
que nos fueron denegadas,
como crecen las utopías,
y aunque puede
que todo esto sea
una consecuencia de mi yo,
sigo recogiendo las piedras
que olvidaron los suelos,
ellas son las compañeras
de mis infatigables destinos,
por eso le robo los discursos
a las curvas de los ríos,
y los cuento como remolinos,
con el sabor exacto
que merodea los mundos de té.
"Secuencia y consecuencia"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
era de palabras en uso,
asumimos esa ilegalidad nativa
que tienen las intenciones,
y detuvimos la vista
junto a un tren parado,
ejercicios concretos
a puerta cerrada.
Me pesan las huellas
de mis botas de arena,
su firma cada vez
es menos profunda,
intento que comprendan
la función de esos caminos
en los que se desgastaron,
es tan complicado
conocer la importancia
de los intentos fallidos,
pero ellas no escuchan,
tienen las costuras
deshilachadas por los kilómetros,
y la boca tan seca de pan.
Siempre me gustó sentarme
entre los papeles del suelo,
ahora sé que soy uno más,
simplemente nací
por la unificación casual
de la madera y la tinta,
y crecí con las historias
que nos fueron denegadas,
como crecen las utopías,
y aunque puede
que todo esto sea
una consecuencia de mi yo,
sigo recogiendo las piedras
que olvidaron los suelos,
ellas son las compañeras
de mis infatigables destinos,
por eso le robo los discursos
a las curvas de los ríos,
y los cuento como remolinos,
con el sabor exacto
que merodea los mundos de té.
"Secuencia y consecuencia"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
