Si llego esta noche hasta ti,
será durante los brillos
cobrizos de un viejo saxo,
esos que se derriten en el borde
de un viejo vaso lleno de jazz.
En la calle enmudece el frío,
hace años que se perdió
la filosofía divergente,
las teorías, a cielo abierto,
nunca tendrán sitio
dentro de las cajas fuertes,
por eso traigo dos notas difusas
para tus oídos,
tienen vocaciones voladoras,
y también son dos silencios
entre los secretos
que le dan la vida a Bourbon Street.
En el cielo hay colores de años luz,
las estrellas se convierten
en premoniciones ciertas
que se posan en tu costado,
mientras, a tu lado,
un contrabajo tiembla
por los nervios que se desatan
en su primera cuerda vocal,
es la hora que no tiene tiempo,
y es el país que no tuvo lugar,
aquí donde dos gatos del barrio
cultivan las tejas con utopías,
y duermen panza arriba
para que no les despierte el sol.
Hagamos en esta noche
una república para los equilibristas,
seremos dos intentos enredados
en el alambre de los pentagramas,
esos que hablan con sonido azul,
y no conocen la prudencia
cuando saltan sin mirar si hay red.
Gasta esta noche conmigo,
derramaremos el secreto
de la lluvia en nuestras manos
como si no hubiese existido,
seremos de ella hasta
que Venus nos moje los labios,
y en un cuarto, la Luna,
nos desnudará la franqueza de la piel .
"Vaso de jazz"
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo
martes, 4 de mayo de 2010
lunes, 26 de abril de 2010
Después
Atrás quedó la dureza
de la puerta cerrada,
no hubo pudor alguno,
se impuso la dictadura
orgullosa del silencio,
y sobre la mesa cotidiana,
las últimas migas
de algún reproche fueron
arañazos de roca dura,
tuvieron el mismo tacto del adiós,
abismos para las manos vacías,
sentencia de una condena
sin juicio que confundía
la luz de la realidad,
y la soledad se hizo
casa prefabricada,
un recinto cerrado,
de huída imposible,
que nunca fue lo que pudo ser.
Ahora me pregunto
si tú te preguntaste,
ahora,
que se enlazan mar y tiempo,
me pregunto si valió la pena
tanto frío,
cuando aún no había
llegado a llegar el invierno,
y la respuesta es un hueco
sin aire para respirar,
un cuadrado sin esquinas,
ni líneas que le den geometría
al nombre del siguiente día,
por eso ya no hay versos
que vuelvan a contar el universo,
ni hay sal para dar sentido
a la necesidad cotidiana
de un pedazo de pan.
"Después"
© Cambalache-El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
de la puerta cerrada,
no hubo pudor alguno,
se impuso la dictadura
orgullosa del silencio,
y sobre la mesa cotidiana,
las últimas migas
de algún reproche fueron
arañazos de roca dura,
tuvieron el mismo tacto del adiós,
abismos para las manos vacías,
sentencia de una condena
sin juicio que confundía
la luz de la realidad,
y la soledad se hizo
casa prefabricada,
un recinto cerrado,
de huída imposible,
que nunca fue lo que pudo ser.
Ahora me pregunto
si tú te preguntaste,
ahora,
que se enlazan mar y tiempo,
me pregunto si valió la pena
tanto frío,
cuando aún no había
llegado a llegar el invierno,
y la respuesta es un hueco
sin aire para respirar,
un cuadrado sin esquinas,
ni líneas que le den geometría
al nombre del siguiente día,
por eso ya no hay versos
que vuelvan a contar el universo,
ni hay sal para dar sentido
a la necesidad cotidiana
de un pedazo de pan.
"Después"
© Cambalache-El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
martes, 20 de abril de 2010
Pretérito del oeste lunar
Eres de cada momento,
así naces en mis manos,
perteneciente a ese
tiempo exacto, concreto,
no importa el nombre
que tengan las horas,
ni el lugar del año
que ocupen los meses,
porque te llevo en las huellas
de mis botas viajeras,
y en la firma de todos
los poemas que dejé,
a la espera, guardados
a la sombra de un cajón.
Podría erradicarte de mis días,
y suspenderte entre la alevosía
de toda esta antimateria,
podría reprocharte
por las copias a escala,
o por esconder las rayas
de tus calcetines bajo
unas medias de señora,
podría fingir que olvidé
cómo se hace para leer,
o denunciar que perdí
el bote de tinta para escribir
desde cualquier papel,
podría dejarte para más tarde,
ubicarte junto a los libros
perdidos de tanto uso,
pero la memoria está hecha
con los restos de la piel,
aunque sólo sea memoria,
aunque sólo sea una historia
sobre la tierra del oeste lunar.
"Pretérito del oeste lunar"
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
así naces en mis manos,
perteneciente a ese
tiempo exacto, concreto,
no importa el nombre
que tengan las horas,
ni el lugar del año
que ocupen los meses,
porque te llevo en las huellas
de mis botas viajeras,
y en la firma de todos
los poemas que dejé,
a la espera, guardados
a la sombra de un cajón.
Podría erradicarte de mis días,
y suspenderte entre la alevosía
de toda esta antimateria,
podría reprocharte
por las copias a escala,
o por esconder las rayas
de tus calcetines bajo
unas medias de señora,
podría fingir que olvidé
cómo se hace para leer,
o denunciar que perdí
el bote de tinta para escribir
desde cualquier papel,
podría dejarte para más tarde,
ubicarte junto a los libros
perdidos de tanto uso,
pero la memoria está hecha
con los restos de la piel,
aunque sólo sea memoria,
aunque sólo sea una historia
sobre la tierra del oeste lunar.
"Pretérito del oeste lunar"
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
domingo, 11 de abril de 2010
Blues mudo de uva morena
Pequeña, pero importante,
como la letra que escribe
la madera en el vino con tiempo,
y de color constante,
alquimia de la uva morena
para la copa de cristal,
delirante, como el aire de levante,
vas y vienes por los andenes,
desde la primera, a la última estación.
Beberte hasta la cordura sería
una solución, una vacuna
contra la guerra fría
que oculta en silencio la voz del sol,
beberte hasta ocupar la memoria
con el olor preciso de tu cuello,
llegar hasta el inicio de la escena
del último pecado original,
y dejar que la piel se desnude
antes de que se nos acabe el cielo,
antes de que llegue al suelo
la última nota de una pieza de jazz.
"Blues mudo de uva morena"
© Cambalache-El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
como la letra que escribe
la madera en el vino con tiempo,
y de color constante,
alquimia de la uva morena
para la copa de cristal,
delirante, como el aire de levante,
vas y vienes por los andenes,
desde la primera, a la última estación.
Beberte hasta la cordura sería
una solución, una vacuna
contra la guerra fría
que oculta en silencio la voz del sol,
beberte hasta ocupar la memoria
con el olor preciso de tu cuello,
llegar hasta el inicio de la escena
del último pecado original,
y dejar que la piel se desnude
antes de que se nos acabe el cielo,
antes de que llegue al suelo
la última nota de una pieza de jazz.
"Blues mudo de uva morena"
© Cambalache-El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
lunes, 8 de marzo de 2010
Monocotiledóneas y libretos
Esconder la sencillez
tras las cortinas del teatro,
complicar los dos nudos
que nos atan a la nada,
sin ser más sencillo,
es menos ruidoso
que la simpleza de la realidad,
y sin embargo,
torcemos las cuerdas
hasta alcanzar el color morado,
y exprimimos el aire
en busca de respuestas,
y si las respuestas están
opuestas, frente a frente,
quietas, mirándose a hurtadillas
a través de un cristal,
alguna vez debieron
llamarse transparentes,
como el mes de abril
al que no supimos llamar.
Entonces, y en silencio,
las hojas del suelo se esconden
entre tantos y tantos otoños,
que podrían ser toda una vida,
o solamente otoños
de noches concretas
con vuelos a ras de piel,
noches blancas de luz
y de luna cenicienta,
noches sin prisas para la noche,
noches que saben exactas,
tanto como preciso es el sabor
que nombra de cerca a tu piel.
"Monocotiledóneas y libretos"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
tras las cortinas del teatro,
complicar los dos nudos
que nos atan a la nada,
sin ser más sencillo,
es menos ruidoso
que la simpleza de la realidad,
y sin embargo,
torcemos las cuerdas
hasta alcanzar el color morado,
y exprimimos el aire
en busca de respuestas,
y si las respuestas están
opuestas, frente a frente,
quietas, mirándose a hurtadillas
a través de un cristal,
alguna vez debieron
llamarse transparentes,
como el mes de abril
al que no supimos llamar.
Entonces, y en silencio,
las hojas del suelo se esconden
entre tantos y tantos otoños,
que podrían ser toda una vida,
o solamente otoños
de noches concretas
con vuelos a ras de piel,
noches blancas de luz
y de luna cenicienta,
noches sin prisas para la noche,
noches que saben exactas,
tanto como preciso es el sabor
que nombra de cerca a tu piel.
"Monocotiledóneas y libretos"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
domingo, 31 de enero de 2010
Motivos para los versos
Me escocía tu ausencia
como si fueses alcohol
inyectado en las venas,
por eso te quiero a diario,
y que no termines aquí
como si fueses una medida,
o la fecha de mi caducidad.
No puedo usar mis metáforas
cuando te alejas,
no quieren verte maquillada
con la distancia en tu rostro,
por eso me ofrezco
con sonrisas de agua perenne,
y como el inquilino de tu alma
que te alborota la cama,
así seremos para no perdernos
entre los pliegues del tiempo,
para que siempre seas la vida
donde crecen mis palabras,
porque fuera de ti
sólo hay silencio indecente,
silencio de ruido asesino
que mata cuando te imita la voz.
Fragmento del poemario:
"A la sombra de Irati (palabras para las hojas de un árbol)"
- versos: del 8998 al 9030 -
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo. 2008.
como si fueses alcohol
inyectado en las venas,
por eso te quiero a diario,
y que no termines aquí
como si fueses una medida,
o la fecha de mi caducidad.
No puedo usar mis metáforas
cuando te alejas,
no quieren verte maquillada
con la distancia en tu rostro,
por eso me ofrezco
con sonrisas de agua perenne,
y como el inquilino de tu alma
que te alborota la cama,
así seremos para no perdernos
entre los pliegues del tiempo,
para que siempre seas la vida
donde crecen mis palabras,
porque fuera de ti
sólo hay silencio indecente,
silencio de ruido asesino
que mata cuando te imita la voz.
Fragmento del poemario:
"A la sombra de Irati (palabras para las hojas de un árbol)"
- versos: del 8998 al 9030 -
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo. 2008.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
jueves, 7 de enero de 2010
Ecos y versos
El paisaje te llevó hasta
sus granos de arena,
allí donde el silencio
se queda quieto,
sin murmullo,
rotundamente callado,
inmerso en su propio yo,
y compruebas tus manos,
en ellas hay pequeños
pedazos de espejos rotos,
reflejos borrosos
sin señales de sal,
y buscas pasos
que se asemejen
a otras huellas del camino,
y los conviertes en algo,
mientras juegas con todo,
como si buscases
encontrarte en la nada,
como si no tuvieses
suficiente con las olas
que danzan el baile del mar.
Comprueba el pulso
que relata el viento,
busca en su ritmo,
en su latido profundo,
deja que la esquina
sea la que te cuente
los cuentos de luz naranja,
y que en tus labios
se muerda la sinceridad
que separó la distancia,
así conocerás el sabor
que olvidaste en un viejo bar,
junto a un montón de notas
tiradas sobre un pentagrama,
y a una foto agrietada,
y sin noticias de fecha,
vestida de blanco y negro,
dentro de un vaso de cristal.
"Ecos y versos"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo
sus granos de arena,
allí donde el silencio
se queda quieto,
sin murmullo,
rotundamente callado,
inmerso en su propio yo,
y compruebas tus manos,
en ellas hay pequeños
pedazos de espejos rotos,
reflejos borrosos
sin señales de sal,
y buscas pasos
que se asemejen
a otras huellas del camino,
y los conviertes en algo,
mientras juegas con todo,
como si buscases
encontrarte en la nada,
como si no tuvieses
suficiente con las olas
que danzan el baile del mar.
Comprueba el pulso
que relata el viento,
busca en su ritmo,
en su latido profundo,
deja que la esquina
sea la que te cuente
los cuentos de luz naranja,
y que en tus labios
se muerda la sinceridad
que separó la distancia,
así conocerás el sabor
que olvidaste en un viejo bar,
junto a un montón de notas
tiradas sobre un pentagrama,
y a una foto agrietada,
y sin noticias de fecha,
vestida de blanco y negro,
dentro de un vaso de cristal.
"Ecos y versos"
© El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Necesidad terrenal
Es mejor callar, para saber
comprender porqué la tierra,
con los pasos del tiempo,
se vuelve suelo de arena,
así pude entender
las promesas invisibles
que dejó el viento,
sobre sus granos inmóviles,
granos convertidos en lienzo
para el recuerdo,
y el recuerdo se adapta
a sus propias formas,
sobrevolando, convertido en sombra,
por el cuarzo diminuto de la piel.
Nombras un mundo azul,
y sin embargo,
eres la memoria humilde
del verbo de las rocas,
y el manto bordado
con el hilo de las grietas,
que regala sus entrañas
para la punzada vital de la raíz,
tú, que estás a los pies de la luna,
y que le sirves de cuna
a los charcos perdidos de abril,
eres la voz de los montes
que desigualan el horizonte,
y provocas el principio del camino,
y te escribes en la cara manchada
de un niño que huye de la soledad.
"Necesidad terrenal"
© El País de los Tejados. Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
comprender porqué la tierra,
con los pasos del tiempo,
se vuelve suelo de arena,
así pude entender
las promesas invisibles
que dejó el viento,
sobre sus granos inmóviles,
granos convertidos en lienzo
para el recuerdo,
y el recuerdo se adapta
a sus propias formas,
sobrevolando, convertido en sombra,
por el cuarzo diminuto de la piel.
Nombras un mundo azul,
y sin embargo,
eres la memoria humilde
del verbo de las rocas,
y el manto bordado
con el hilo de las grietas,
que regala sus entrañas
para la punzada vital de la raíz,
tú, que estás a los pies de la luna,
y que le sirves de cuna
a los charcos perdidos de abril,
eres la voz de los montes
que desigualan el horizonte,
y provocas el principio del camino,
y te escribes en la cara manchada
de un niño que huye de la soledad.
"Necesidad terrenal"
© El País de los Tejados. Cambalache. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
jueves, 10 de diciembre de 2009
Recuerdos en la esquina
No sé si es por la imagen
de los papeles
desahuciados de la mesa,
esos que se arrugan
día a día, en una esquina,
después de usar su voz
para que sean ecos
de pensamientos,
y que se quedan
pegados al tiempo,
apoderándose
por un instante de él,
de todo lo que lo envuelve,
y todo lo que contiene.
Porque esos papeles
arrugados tienen
una intimidatoria propiedad,
el aire, que recorre
sus pliegues,
resbala por las aristas
de la fibra vegetal,
y asfixia los pulmones
que respiran
del viento del olvido,
y el papel vuelve a gritar
su tinta de memoria,
y una dulce decadencia
se impone a cualquier artículo
de la ley de la gravedad.
Entonces el sur se vuelve
un pedazo de norte,
y el norte se quiebra
bajo las ramas secas
de un bosque infinitesimal,
y el este sigue alejado
de los planes del oeste,
y en el oeste no dejan
a los indios vivir en paz.
"Recuerdos en la esquina"
© Cambalache. El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
de los papeles
desahuciados de la mesa,
esos que se arrugan
día a día, en una esquina,
después de usar su voz
para que sean ecos
de pensamientos,
y que se quedan
pegados al tiempo,
apoderándose
por un instante de él,
de todo lo que lo envuelve,
y todo lo que contiene.
Porque esos papeles
arrugados tienen
una intimidatoria propiedad,
el aire, que recorre
sus pliegues,
resbala por las aristas
de la fibra vegetal,
y asfixia los pulmones
que respiran
del viento del olvido,
y el papel vuelve a gritar
su tinta de memoria,
y una dulce decadencia
se impone a cualquier artículo
de la ley de la gravedad.
Entonces el sur se vuelve
un pedazo de norte,
y el norte se quiebra
bajo las ramas secas
de un bosque infinitesimal,
y el este sigue alejado
de los planes del oeste,
y en el oeste no dejan
a los indios vivir en paz.
"Recuerdos en la esquina"
© Cambalache. El País de los Tejados. chus alonso díaz-toledo.
Publicado por Cambalache
Pokito Pokit
miércoles, 2 de diciembre de 2009
A la sombra de Irati
Has vuelto a hacerte en mí,
después de tanto tiempo,
como se deshace la sal
que hace marinera al agua,
con la suavidad de la noche,
que se degrada en el alba
hasta donde los colores
comienzan a ser un día,
así volviste, sin ruidos,
como le llega el rocío
a la sed del amanecer.
Igual que le pasa al viento
cuando vuela sobre la jara,
y se enreda en sus formas,
y queda pegado a ellas,
a la fe del aroma
escrito en sus verdes hojas,
así me ocupas de ti,
como tiempo dentro del tiempo,
como calor que prende al calor,
así te dice mi boca
cuando te recobra en su aliento,
así brotas, tan necesaria,
para que tenga sonido mi voz.
Fragmento del poemario:"A la sombra de Irati "(palabras para las hojas de un árbol)
-versos: del 2932 al 2955 -
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo. 2008.
después de tanto tiempo,
como se deshace la sal
que hace marinera al agua,
con la suavidad de la noche,
que se degrada en el alba
hasta donde los colores
comienzan a ser un día,
así volviste, sin ruidos,
como le llega el rocío
a la sed del amanecer.
Igual que le pasa al viento
cuando vuela sobre la jara,
y se enreda en sus formas,
y queda pegado a ellas,
a la fe del aroma
escrito en sus verdes hojas,
así me ocupas de ti,
como tiempo dentro del tiempo,
como calor que prende al calor,
así te dice mi boca
cuando te recobra en su aliento,
así brotas, tan necesaria,
para que tenga sonido mi voz.
Fragmento del poemario:"A la sombra de Irati "(palabras para las hojas de un árbol)
-versos: del 2932 al 2955 -
© Cambalache. chus alonso díaz-toledo. 2008.
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